Tratamiento del estrés

 

El estrés aparece cuando no nos sentimos capaces de hacer frente a las demandas de nuestro entorno, con lo que no podemos darles una respuesta adecuada o efectiva. El tratamiento va dirigido a producir un cambio en la forma de vida, si es posible; además de a la eliminación de los siguientes síntomas:

 

  • Aumento de la activación fisiológica: aumenta el ritmo cardíaco y la presión arterial; sensación de ahogo al respirar; sequedad en la boca; sudoración; etc. Para el manejo de estos síntomas físicos se aplican técnicas de relajación, son las más eficaces.

 

  • Incremento de la actividad cognitiva: aparecen pensamientos negativos (los más frecuentes son: magnificar la gravedad de la situación; infravalorar los recursos y las capacidades con los que contamos o anticipar consecuencias negativas). La forma de abordar este síntoma es a través de la discusión de los pensamientos negativos y la generación de pensamientos alternativos más adecuados; las técnicas de distracción y de solución de problemas. De esta forma, se consigue manejar la situación porque ya no se considera tan amenazante y, por tanto, se reduce la respuesta de estrés.

 

Tratamiento del estres